ROOT RURAL busca soluciones al reto de la vivienda rural a través de la participación ciudadana

El pasado 18 de agosto, Camparañón (Soria, España) acogió el tercer laboratorio de cocreación del proyecto ROOT RURAL, una iniciativa Erasmus+ coordinada por la Asociación Tierras Sorianas del Cid junto con Rural Move, de Portugal. El proyecto busca cambiar la percepción sobre las oportunidades que ofrece el medio rural y fomentar el desarrollo de nuevas ideas, proyectos e iniciativas emprendedoras vinculadas al territorio.

En esta ocasión, el laboratorio se centró en uno de los factores clave para el futuro de nuestros pueblos: la vivienda. Crear oportunidades de empleo, atraer nuevos proyectos o facilitar que jóvenes y familias se queden o regresen al medio rural resulta mucho más difícil cuando no hay viviendas disponibles en las que construir una vida.

La sesión reunió a 24 participantes, que trabajaron en cuatro equipos para analizar algunos de los principales retos relacionados con la vivienda rural y proponer posibles soluciones a partir de su propia experiencia y conocimiento del territorio.

De los problemas a las posibles soluciones

Como punto de partida se presentaron seis retos, identificados previamente a partir del trabajo realizado en los últimos años sobre la vivienda en Tierras del Cid. Las propias personas participantes decidieron qué retos consideraban más relevantes y finalmente centraron el laboratorio en cuatro cuestiones principales:

  • El primero reflejaba una realidad habitual en nuestros pueblos: “Tenemos casas, pero no tenemos hogares”, explorando fórmulas para convertir las numerosas casas cerradas o sin uso en verdaderos hogares para quienes quieren quedarse o trasladarse al territorio.
  • También se abordó la dificultad de acceder a una vivienda en alquiler a través de la pregunta “Quiero alquilar, pero no encuentro nada”, analizando cómo generar más confianza entre propietarios y personas que buscan vivienda.
  • Un tercer equipo trabajó sobre los inmuebles deteriorados o en ruina, planteando cómo ayudar a los propietarios a tomar una decisión y dar el primer paso, ya sea rehabilitar, vender, ceder o actuar sobre el inmueble.
  • Por último, el grupo exploró qué ocurre cuando alguien quiere mudarse a un pueblo pero no sabe por dónde empezar: “Quiero venir a vivir al pueblo, ¿hay sitio para mí?”

Este proceso de inteligencia colectiva dio lugar a cuatro propuestas concretas: Instituto Rural del Alquiler, Alquiler Seguro, Arruinados por la Ruina y Vente, que eres de los nuestros.

Tras la presentación de cada equipo, las personas participantes votaron para identificar las ideas que consideraban más relevantes, viables y transformadoras. “Alquiler Seguro” obtuvo el mayor número de votos, con 8, seguida muy de cerca por “Arruinados por la Ruina”, con 7.

La propuesta seleccionada aborda un problema recurrente del mercado de la vivienda rural: hay personas que buscan una vivienda en alquiler mientras, al mismo tiempo, existen casas que podrían alquilarse pero permanecen cerradas y fuera del mercado.

Entre los motivos identificados figuraban el miedo a los impagos, los posibles daños en el inmueble, la inseguridad jurídica y el desconocimiento de los mecanismos existentes. Como respuesta, las personas participantes propusieron explorar fórmulas que ofrezcan más garantías a los propietarios mediante seguros específicos, mediación, servicios de acompañamiento y posibles formas de respaldo institucional.

Una de las principales conclusiones del laboratorio fue que el problema de la vivienda rural no puede reducirse simplemente a la falta de inmuebles.

En muchos pueblos las casas existen, pero permanecen fuera del mercado por motivos muy diversos: herencias, falta de información, desconfianza, dificultad para tomar decisiones, ausencia de mediación o edificios que siguen deteriorándose mientras nadie actúa.

Las cuatro propuestas desarrolladas durante la sesión abordaron distintos aspectos de un mismo problema de fondo: reducir el riesgo percibido por los propietarios, crear intermediarios de confianza, recuperar el uso de inmuebles en ruina e identificar y movilizar viviendas para las personas interesadas en asentarse en el territorio.

Así, el laboratorio permitió pasar del diagnóstico a la generación de ideas concretas, demostrando el valor de la participación ciudadana y la inteligencia colectiva para abordar retos complejos que no tienen una única solución y que pueden variar según cada pueblo y las personas que lo habitan.

De este modo, ROOT RURAL sigue avanzando en su objetivo de generar nuevas respuestas a los retos del medio rural, a partir del conocimiento y la experiencia de las personas que viven, trabajan o quieren desarrollar proyectos en él, y convirtiendo las ideas surgidas en los laboratorios en propuestas que puedan seguir evolucionando y ponerse a prueba.

Raíces y Horizontes: cultivando una cultura de oportunidades en el territorio
Financiado por: la Unión Europea a través de Erasmus+ (2025-1-ES01-KA210-ADU-000353379)
, en colaboración con la Agencia Nacional Española SEPIE.

El proyecto “ROOT RURAL” está cofinanciado por la Unión Europea. Los puntos de vista y opiniones expresados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de sus autores, la Asociación Tierras Sorianas del Cid y Rural Move, y no reflejan necesariamente los de la Unión Europea ni los del Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (SEPIE). Ni la Unión Europea ni la Agencia Nacional SEPIE pueden ser consideradas responsables de ellos.

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El proyecto “ROOT RURAL” está cofinanciado por la Unión Europea. Los puntos de vista y opiniones expresados en esta publicación son únicamente los de sus autores, Asociación Tierras Sorianas del Cid y Rural Move, y no reflejan necesariamente los de la Unión Europea ni los del Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (SEPIE). Ni la Unión Europea ni la Agencia Nacional SEPIE pueden ser consideradas responsables de ellos.